Corbin trataba de mantener su mirada fija en la pantalla, pero era inevitable dejar de ver a su esposa. Esa noche lucía más hermosa que nunca. ¿O tal vez la veía así porque esa noche se cumplían veintiún días sin verla? Jessica estaba muy emocionada de tenerlo a su lado y compartir con él, uno de sus logros. Un par de gemidos, provenientes de los altavoces de la sala, hizo que la mirada de Corbin se fijara en la enorme pantalla frente a él. Sabía que la película que grabó su esposa contenía varias escenas subidas de tono, pues estaba basado en una novela erótica, pero jamás imaginó sentirse tan incómodo al ver a su mujer en brazos de otro hombre, aunque fuese solo actuación. Corbin frunció el entrecejo y su mandíbula se tensó al percibir la naturalidad de las escenas. No se veían nada

