La siguiente semana pasó deprisa, entre compromisos laborales. Tuve que asistir a varias entrevistas y sesiones fotográficas, por la promoción de mi nueva película, que se estrenaría en un par de meses, por lo tanto no tuve la oportunidad de hablar con Jessica y aclarar las cosas Jessica se comportó muy distante conmigo en esos días y aunque siempre se mostraba cortés, hola, buenos días, está bien y adiós eran las únicas palabras con las que interactuábamos. En un mes acabaría la temporada de funciones y gracias a Dios la obra fue un éxito, haciéndome acreedor de excelentes críticas en diversas revistas. En varias oportunidades fui invitado a reunirme con el comité ejecutivo de la Sociedad Teatral Londinense, con la tentativa de unirme a ellos como m*****o permanente, lo que significarí

