Estoy acostumbrado a los tipos ricos. Trabajé para más de uno en mi pasado. Anthony está justo en el corazón del centro de la ciudad, en uno de los nuevos rascacielos que han estado construyendo. Cuando entro en el vestíbulo encuentro a un guardia adentro, me dirige al departamento: —El señor Anderson la está esperando—me doy cuenta de que estoy en otro nivel con este tipo—.Déjeme ayudarla—me ofrece con dulzura, mientras yo luchaba con el cochecito de bebé de dos plazas que traje para Lucas y Lucía que era un infierno de manejar en el autobús. Me ayuda a guiarme hacia el ascensor, empuja a los gemelos y a mí adentro, y presiona el botón superior por mí, deslizando un teclado mientras lo hace—.Buena suerte—agrega justo cuando las puertas comienzan a cerrarse y, por primera vez desde que ll

