Capitulo 2— Una coraza de hierro sólido
Narrador
—Señor Fassa... Un placer
Bastante tensa, Venus estrecho la mano que se le tendía, y señalandole el asiento junto a ella, ambos tomaron su lugar, el del otro lado del escritorio antes de iniciar a hablar, por supuesto todo esto tras la salida del ama de llaves
—Bueno señorita Black— Dijo Fassa enarcando una ceja aun con una media sonrisa por la palidez de su rostro— Dígame ¿Que tan calificada esta para cuidar a mi hija? ¿Tiene experiencia?—Tomando una carpeta preparada por la madre superiora que se encontraba a su lado en donde se detalla cada aspecto de la vida de Venus, Kirill siguió— Con lo ocupado que estuvo olvide que vendría a verme el día de hoy
Sentándose erguido mientras leía esta, Kirill espero la respuesta de Venus quien apenas se recuperaba de la descolocación sufrida minutos antes, y removiéndose en su lugar un poco nerviosa tras pasar saliva se armo de valor para responder
—Tengo experiencia, ademas de paciencia... Me imagino que la madre Esperanza le conto que he trabajado con ellos por años en el orfanato, enseñando, cuidando a los niños— Venus un tanto inquieta jugueteo con las manos en su regazo— Puedo ser excelente para este cargo
Fassa al tanto de todo esto asintió, sintiendo algo de empatía con ella por su caótico pasado el cual se encontraba detallado en su totalidad en esa carpeta. y permaneciendo en silencio un instante mas paso su mirada de los papeles que sostenía a Venus un par de veces, lo que la impaciento un poco.
—¿Desde que edad lo haces?— Venus no comprendió la pregunta, a lo que el volvió a formularla— ¿Desde que edad ayudas en el orfanato? Es decir cuidas de los niños
Fassa regreso la vista a la hoja, un par de veces mas, lo que hizo que Venus perdiera la paciencia antes de responder
—¿Hay algo malo? No deja de mirarme como un bicho raro— Enarcando una ceja en esta ocasión fue ella la que pregunto, y cerrando la carpeta tras leer la penosa condiciones en la que fue encontrada Venus, Fassa solo respondió
—No, todo esta en orden, es solo que quiero asegurarme de...— Formándose un denso, y tenso silencio en el estudio, Black se removió al ver que el hombre ante ella no terminaba de darle una respuesta, y cruzandose de brazos, siseo —Bueno entonces decídase, el trabajo es mio si, o no— Venus ladeo la cabeza con el entrecejo de su frente fruncido— O hay algún problema— A lo que Kirill solo elevo su dedo para señalar sus brazos
—Los tatuajes... No es que no sean hermosos— Se apresuro a explicar— Te quedan muy bien, pero Noelia no esta acostumbrada a verlos, tan seguidos... Así, en alguien cercano...Seria bueno que los cubrieras al menos hasta que se acostumbre.
Apretando sus labios pues la petición era bastante complicada para ella, Venus guardo silencio. No es que no pudiese cubrirlos por que un suéter largo lo solucionaba, era que estos formaban parte de ella, eran su esencia, cada uno tenia un significaba algo para ella, era la única forma en la que sentía que podría cubrir los traumas de su pasado, y cubrirlos era como si le pidieran dejar de ser ella misma, encerrarla, reprimirla.
—Ahora soy yo el que tiene que preguntar ¿Se quedara a trabajar señorita Black?— Pregunto Kirill al verla pensativa, dudando si aceptar o no
Reponiendose enseguida pues ese no seria impedimento para obtener el trabajo, Venus elevo su mentón con una pequeña sonrisa, y asistiendo, Kirill se coloco de pie para extenderle su mano la cual ella también estrecho
—Siendo así... Sea bienvenida, señorita Black
Permaneciendo de la misma forma con sus manos estrechadas, y sin dejar de observarse ninguno de los dos, un tenso silencio se formo en el pequeño espacio, y aclarando su garganta Fassa la soltó antes de decir
—Pediré que te traigan algo para cubrirte, y si gustas... Puedes seguir al jardín para conocer a Noelia ahora mismo. Ahora tengo que retirarme, pero espero que para mañana pueda instalarse aquí en la habitación que se le asignará.
Asintiendo, Venus vio como Kirill salio del despacho, y llegando un par de minutos después la ama de llaves, la misma mujer de hacia unos minutos, esta le entrego una camisa, que se coloco antes de ser guiada por la propiedad al jardín trasero en donde se encontraba Noelia sentada al borde de la piscina.
—Es una niña un poco difícil de cuidar, asi que te pediré que seas paciente... Por cierto mi nombre es Elena.
Sonriendo, antes de señalarle seguir, Elena, y Venus llegaron junto a Noelia y colocándose de pies a su lado, la mujer la presento
—Noelia... Ella es la señorita Black... Ella sera tu nueva niñera
Observando a Venus sobre sus hombros mientras chapoteaba el agua con sus pies, la pequeña Noelia solo negó rodando sus ojos regresando la mirada al frente, y quedando inmóvil en el mismo punto pues jamas espero algo como eso, Black la escucho decir
—¿Otra? Ya perdí la cuenta de las que he tenido... Pense que papá se había dado por vencido
Sonriendo un tanto avergonzada por la respuesta de la pequeña Elena, solo se coloco en cuclillas junto a Noelia y tomándola desde su espalda de los hombros, le pidió
—¡Vamos, Noelia! No seas mal educada, y saluda a Black
Soltando un bufido de exasperación, la niña se coloco de pie a regañadientes, y llegando a Venus le extendio su mano de mala gana
—Un placer señorita Black... Espero nos llevemos muy bien
Con una sonrisa evidentemente fingida, conteniendo la repulsión que le causaba conocer a la nueva niñera, Venus la tomo sabiendo que no seria nada sencillo cuidar de ella, y enarcando una ceja para que Black liberara su mano, una vez lo hizo solo se giro sobre sus pies antes de dirigirse al interior de la propiedad.
—Como te dije... Es un poco obstinada, pero una vez la conozcas Venus... ¿No te molesta que te diga así?— A lo que ella solo negó sintiendo sinceramente mas cómoda al ser llamada de esa forma— La amaras... Mi niña solo se hace la ruda, pero en el fondo es un ángel
Sin apartarle la mirada, Venus vio como Noelia desapareció de su campo de visión, y asintiendo se preparo para mudarse a la mansión en donde la odisea iniciaría
—¿Que te parece si vamos por un helado después de clase? ¿Puedo llevarte al centro comercial, al cine? A donde tu quieras Noe
Caminando junto a ella mientras se dirigían a la entrada principal de la escuela, Venus propuso en un intento de romper el hielo, en un intento por llevarse bien con Noelia quien aprecia tener una coraza de hierro solido, en la que por mas que golpeara Black no podía entrar
—Elena me dijo que tu padre te dio una tarjeta con fondos ilimitados? Podrías pasarla bien conmigo ¿No lo crees, Noe?
Rodando los ojos por la manera tan ridícula que solía llamarla su niñera que solía vestirse como rockera, con una chaqueta de cuero que trataba de ocultar los tatuajes de su cuerpo que desde el primer día noto a pesar de que los cubrió con una camisa ridícula que no de su talla era, Noelia rodo los ojos deteniendo su andar.
—Te dije que no me llamaras de esa forma— Solto entre dientes muy irritada— Mi nombre es Noelia... No e li a ¿Entendido?
Retomando su marcha, Venus permaneció un instante en el mismo punto tratando de llenarse de paciencia para no tirarla de sus orejas para hacerla entender que quisiera o no tendría que verla todos los días, pues no se rendiría tan fácil. Necesitaba ese empleo ya que según la madre superiora Esperanza, debía insertarse en la sociedad como una mujer comun y corriente
—Esta bien... Noelia— Recalco su nombre empezando a seguirla— Entonces que dices ¿Tarde de chicas?
Negando pues detestaba a esa mujer fastidiosa con todas sus fuerzas, y eso que solo tenia una semana cuidándola, la pequeña se detuvo de nuevo para preguntar
—¿Si te digo que al salir de aquí iremos de shopping me dejaras en paz? Estoy a menos de veinte pasos de entrar a mi escuela, y allí no puede seguirme
Asintiendo con una pequeña sonrisa pensando que al menos había logrado el primer si, de Noelia tras días intentando de todo, Venus se quedo en espera de una respuesta, y negando ya que se lamentaría por eso, la pequeña Fassa accedió
—Esta bien... Iremos de compras... Eso si, trae el chofer, el centro comercial queda lejos, y caminar hasta allá es demasiado
Aplaudiendo al aire pues era un gran avance, Venus se quedo de pies mientras veia a la niña entrar a la escuela, y llamándola elevo su mano para despedirse
—¡Noe!— Agito su mano para que la viera, a lo que las mejillas de Noelia se tiñieron rosas por la verguenza de ver que todos la observaba— Espero que tengas un buen dia... Nos vemos al salir
Cubriendo el rostro con su mano pues varios de sus compañeros empezaron a carcajearse, Noelia ingreso lo mas rápido que pudo al edificio, y sonriendo pues sentía que la relación entre ellas dos podría mejorar, Venus no veía la hora de salir a pasear con ella.