Alexander: Había estado esperando un buen rato, de pie en el altar, bajo el arco decorado de rosas. Espere con el ministro a un lado y Charlie al otro lado, cuando le llego el turno de posicionarse en su lugar. —¿Estás nervioso? —Me pregunto mi amigo. Suspiré anhelante. —¿De que ella decida salir corriendo y escapar de mi lado? Sí —Le contesté. Bueno, aparte de otras cosas, vi como Ethan se acercó a mi chica y como ella se tornó triste y dolida. Est*pido, Ethan, quería alcanzarlo y golpearlo aquí mismo y delante de todos. ¿Cómo se atrevía hacerle daño? Está bien, lo entendía, estaba molesto conmigo, pero por qué desquitarse con Samantha. Mis manos se hicieron puños, cuando su mirada helada y de ojos azules se posó en mí. Por su bien esperaba que siguiera caminando y no me la pusiera

