Alexander: Mi pasión siempre fue la medicina, me sumergía en cada actividad para olvidarme de todo, pero estos tres días sin ella, fueron un infierno completo. No podía dejar de pensar en Samantha, no sé cómo lo hizo, pero había dejado una huella tan grande en mi vida, que estaba desesperado por verla, hablar con ella, incluso probar su comida. Me estaba volviendo loco la espera. Las cadenas que me impuso Ethan, me dejaron limitado. Tenía miedo de acercarme a su casa o incluso mandarle un texto. Pude haber contratado personas capaces para que retuvieran a Ethan, pero no quise probar mi suerte. El chico aparentaba verse muy inocente, pero era un completo demoni*, como Ashley, o al menos eso creía. Después de todo, se puede hacer cualquier cosa por amor a una persona, incluso ser egoísta

