Ashley: Veo a Alexander marcharse, para luego darme la vuelta, dirigiéndome hacia la oficina de mi padre. Cuando abro la puerta, los veo aun discutiendo. —¡Cálmate, Darren! —Le decía mi madre enojada. —¿Qué me calmé? —Le preguntó viéndose ofuscado y se pasó una de sus manos por su cabello—. ¡Si se divorcian perderemos todo! —Él vuelve a tirar más cosas al suelo. Dejé salir un suspiro frustrado y es cuando mi padre me nota. Sus ojos me observaron con culpabilidad. —Tranquila mi princesa, que arreglaremos esto. Eso esperaba. —Solo quiero que hagas algo por mí. —Le dije acercándome hacia su escritorio—. Tienes que ayudarme. Él se recompone y se sienta en su escritorio. —Está bien, Ashley. Dímelo ya, que me estás preocupando. Asentí mientras, mi madre se aproximaba y trataba de darme

