Ashley: Me ajusté mis gafas oscuras, mientras le marcaba a mi chofer. Él contestó enseguida. —James, ven a recogerme, que estoy en el aeropuerto. —Le ordené sin un gramo de paciencia. Él se quedó en silencio por un momento. Creí que me había colgado, pero al ver en la pantalla, la llamada en curso, supe que no era el caso. James comenzó diciendo. —Señora Ashley, lo siento, pero el Doctor Spencer, me pidió que no volviera a acatar sus órdenes. Incluso dijo que usted ya estaba por mudarse de la casa. Fruncí mi ceño. —¿Qué? —Grité y algunas de las personas que pasaban por mi lado, me observaron como si estuviera loca. Podría ser el caso. Tras enterarme de que no podía concebir, mi mundo se vino abajo, como también el de mi familia. —¿Cómo que mudarme? —Le pregunté ofuscada, esperando lo

