Alexander: Ella abre su boca para protestar, pero no le di tiempo a responder, pegué mis labios con fuerza a los suyos y me quedé allí por un segundo disfrutando de la plenitud de su piel carnosa. Fue solo un beso casto y demasiado rápido, porque me incorporé de pie y la observé a cierta distancia. Era mejor alejarme si no, no me podría contener y además quería darle su espacio y no hostigarla. Respiré profundo y me obligué a enfocarme, llevé mis manos a los bolsillos de mi pantalón a medida y la observé con seriedad. —Quiero decirte varias cosas, Samantha, y quiero que me escuches atentamente, ¿entendido? Sus ojos no dejaron de observarme. —Está bien. —dijo simplemente con la misma seriedad. Seguro ella también tendría cosas que decirme, pero no le quedarían palabras una vez habla

