Sin dejarme responderle me robó un beso, para luego de separarnos observarme con una pícara sonrisa entre sus labios. Abrí mis ojos sorprendida. _¿Estás loco?-susurré- ¡Harás que nos metan en problemas! _Shhh.-Replicó él, cubriendo mis labios con uno de sus dedos entre risas.-Técnicamente no estamos haciendo nada malo. _Claro.-respondí de manera sarcástica.-¿Y si nos descubren entonces qué les dirás? Él se encogió de hombros, observándome juguetonamente. _Que sólo intentaba ver cómo te quedaba la ropa. _Eres un pervertido. Antes de que pudiese responderme algo, una voz se escuchó fuera del probador. _¿Disculpe? Aterrada, abrí mis ojos mientras comenzaba a entrar en pánico. Yo claramente no era la hermana caótica. Jamás en mi vida me había metido en problemas, por lo q

