Elizabeth despierta muy temprano, con los descubrimientos del día anterior siente que su mente se mantuvo activa y no descansó, en parte se siente indignada porque jugaron con su mente pero es momento de seguir con su plan, se alista y desayuna algo ligero en el hotel, toma su auto y hace el recorrido hasta el faro. El lugar no es de fácil acceso, debe dejar el vehículo en la avenida principal y hacer todo el camino a través de un bosque espeso y pasando algunos lugares que se ven empinados y no tiene el calzado para eso, pero no va a darse por vencida así que como puede comienza a adentrarse en el lugar, a medida que avanza algunas ramas se le enganchan en la ropa y otras rajuñan su piel, le tiene miedo a las serpientes lo que juega a su favor y la mantiene alerta. Se da cuenta que no l

