Esa noche Keith reflexiona sobre todo lo pasado en el día, ya con los niños durmiendo y Alice que se fue a su casa, en su soledad piensa en lo cruel que había sido el destino, pues si bien su historia con Ian no había comenzado del modo correcto, la verdad era que se habían amado con intensidad y si le hubiese dado a elegir en ese momento entre él y James no lo hubiese pensado dos veces para decidir por él, pero ya ella no era Elizabeth se había convertido en una persona distinta que había encontrado consuelo y un nuevo comienzo en un amor más tranquilo como el de James. Que se proponía Ian, que ahora aparecía y todo sería como antes se preguntó, que su amor estaría intacto como si lo hubiese guardado en una esfera de cristal, pues no había resultado así para ella, lo entendía, su situac

