Keith se siente halagada y excitada con el cortejo pero es muy pronto para entablar siquiera una amistad con un hombre, su prioridad en este momento son sus hijos y su negocio, guarda la nota en su cartera mientras la esfera de cristal la ubica en una repisa frente a su escritorio, tiene una pequeña ciudad en su interior que de momento no reconoce, pero es exquisita tiene un grado de detalle increíble. Suena su teléfono con una nueva alerta, hay un nuevo cliente que ha completado el proceso de registro, alegre se acerca a su computador a ver de qué se trata y es el usuario que ella pensaba que era un error, esta vez tenía toda información, todavía no había concluido el proceso con Emilia, pero la curiosidad la mataba, quería echar un vistazo a ver que podía adelantar. Cuando ingresó vio

