Besar a Liam es algo increíble.
Son besos llenos de fuego y exitación.
Nuestras lenguas lamen adentro y afuera, nos mordemos, subimos y bajamos el ritmo. Algo que nunca jamás hice con una mujer.
Siempre se dejan llevar, ahora siento como peleamos por el mando, por ver quien domina a quien. Y es jodidamente fantástico.
El cuerpo de Liam es más chico que el mío, pero igual de duro y firme. Nos sacamos nuestras camisetas y de forma natural nuestras manos recorren toda la piel que encuentran. Piel con bellos, y pecho planos, llenos de músculos. Y nada me produce incomodidad o asco, o miedo.
Tocarlo es sexi, que me toque me vuelve loco.
Y sus sonidos no tienen comparación con nada.
Esa voz me está torturando.
-a la cama Liam.
Le digo dándole una órden porque noto como está perdido en esto.
Parpadea varias veces, respira profundo y sonríe.
Me sonríe.
Sus ojos me dan una mirada llena de confianza y calidez. Se acerca a besarme, apenas rozando nuestros labios y va hacia mi cuarto tranquilo.
Yo respiro. Adentro y afuera, adentro y afuera. Que estoy haciendo? Es correcto esto? Nos vamos a arrepentir? Arruinaremos todo? Vale la pena?
Sigo respirando tratando de enfocarme.
-vamos Oli.
Me llama y no lo pienso otra vez. Me saco las botas y me desprendo el pantalón de camino a la cama. Y ahí está, completamente desnudo, en el centro de mi cama, sobre mis sábanas, con su piel tan blanca y perfecta llena de tatuajes. Tiene su mano derecha toda tatuada apretando con fuerza su pene. Un pene de tamaño normal supongo, de un color morado intenso, la cabeza aparece y desaparece con cada movimiento de su mano. Y de manera automática lamo mis labios con unas ganas increíbles de probarlo, de que me ahogue con él como lo hacía con esa mujer.
-ven Oli. Que esperas?
-por dios Liam. Mírate.
Usa su otra mano para tocar su cuerpo, pasa por su pecho, un pezón, su estómago con abdominales, su ingle y toma sus testiculos, por lo que abre las piernas apoyando los pies en el colchón.
Y no aguanto más, me tiro sobre el para besarlo.
Ya no se cual de los dos hace más ruidos. Y no me importa.
Estamos tan metidos los dos, tan desesperados los dos, que es demasiado, demasiada intensidad.
Mis manos aprietan, amasan y recorren todo lo que pueden alcanzar, llego a su culo, redondo, firme, apretado, amaso y aprieto a mi antojo mientras lloriquea y se queja sin contenerse.
Tengo mis labios dejando besos y lamidas en su torso, paso por sus pezones y me gustan, son pequeñas pelotitas duras. Las chupo y muerdo hasta que quedan oscuras y húmedas, sigo un camino hasta abajo, sus abdominales, sus pelos recortados que me guían hasta su pene.
Pego mi nariz en esa zona, su olor es fuerte, intenso, sexi. Froto mi mejilla con barba sobre su longitud y tiembla.
Levanto la mirada para verlo, su cara perfecta está roja, la boca abierta y veo como aprieta sus dientes con fuerza. Saco mi lengua y lamo su pene desde la base hasta la cabeza y su cara se transforma, larga un pequeño jadeo, sus ojos me buscan enseguida, muerde su labio. No se queda quieto.
Lo vuelvo a hacer varias veces, dejo todo húmedo y resbaladizo. Su sabor es algo adictivo. Su suavidad es perfecta.
Abro la boca para poder chuparlo entero, poco a poco logro que llegue hasta mi garganta y aunque siento que me ahogo la sensación es perfecta. Mi boca se siente increíblemente estirada, llena, no puedo respirar. Liam tira mi cabello.
Lo dejo salir para respirar y descansar y vuelvo a hacerlo. Comienza a moverse adentro y afuera de mi.
Y ahí lo escucho
-eso querías Oli?
Querías atragantarte con mi pene?
No puedo hablar, solo se me escapan ruidos y quejidos. Me pone tan caliente.
-más Oli. Más. Chupa más.
Así, no pares.
Y lo hago. Lo chupo. Me muevo arriba y abajo. Uso mi lengua, lo llevo hasta mi garganta, hasta que no aguanto más. Necesito seguir. No quiero que acabe así.
Forcejeamos un poco y logro sacarlo de mi. Para poder respirar. Le dedico una sonrisa húmeda y lo miro con ojos llorosos.
-no tienes idea Oli. Lo sexi que te ves ahora mismo.
Esa boca.
Se levanta en sus rodillas para volver a besarnos y en un descuido me tumba sobre la cama para hacerme lo mismo que le hice yo.
Sus manos y sus labios me recorren completo. Me saca el pantalón liberando por fin mi pene que ya no da más. Apenas lo roza me hace temblar.
La vista de mi pene en su boca es algo que jamás imaginé, jamás creí ver mi pene entrar y salir de una boca rodeada de barba, y que me guste tanto.
La felicidad que tienen sus ojos cuando me mira es algo que tampoco podría imaginar. Todo él, tan masculino, tan varonil, con ese carácter, que se vea tan feliz y exitado por chupar mi pene me vuelve loco.
-tienes un pene perfecto Oliver. Es grande y grueso. Con razón tienes tantas locas enamoradas.
No se como lo hace, pero me tiene completamente perdido, volando. Me lleva al orgasmo y lo hace retroceder. Ya me duelen las manos de tan fuerte que tengo un puñado de las sábanas. Pero necesito tocarlo. Con una mano le acaricio el cabello y con la otra una mejilla estirada por mi pene.
Recorro con mis dedos sus labios mojados y abre aún más para poder meter también mi dedo en el interior de su boca.
Y eso es todo. Exploto sin darle una advertencia. Se me escapa un grito
Respiro agitado pero me apresuro a pedirle disculpas.
-Liam. Lo siento no pude..
No puedo seguir hablando tiene los ojos cerrados, la cara y los labios sucios con mi esperma y por dios, se me escapa otro chorro.
Es esto siquiera posible?
-aaah Oli. Me tomaste por sorpresa. Pero descuida, no me disgustó
Ahora sonríe con picardia y se acerca, y continúa acercándose hasta quedar a unos centímetros de mi cara.
Su sonrisa se amplía y me besa.
Quedo quieto un momento. Me está besando y ensuciando con mi propia corrida. Y me resulta demasiado sexi. Dejo su cabeza quieta con mis manos para poder besarlo hasta que queda completamente limpio.
-que quieres hacer Liam? Como seguimos?
-es muy pronto para pedirte que me folles?
Se pone colorado.
-te estas avergonzando recién ahora? Después de todo lo que hicimos?
-Si tu quieres me puedes follar a mi.
No voy a hacerme el duro y aparentar que no quiero que entre en mi. Que me aplaste y me hable sucio en el oído.