Oliver solo me mira, profundamente por un largo rato, sus ojos recorren todo mi rostro y brillan cada vez más. Esa mirada me está poniendo inquieto, tiene una intensidad que nunca fue dirigida a mi. Hay algo que no logro comprender.
-Oli? Que pasa?
No me muevo, sus ojos me tienen paralizado.
-no voy a ir a trabajar. No puedo irme así.
Habla serio. Con una voz profunda.
-está bien. No estás tranquilo.
-no, no lo estoy. Me rompería el cerebro de tanto pensar, es peligroso trabajar distraído.
-si, lo es. Vas a avisar?
Asiente con un movimiento, pero sigue mirándome. Me está asustando.
-quieres que lo haga yo?
Me ofrezco a hacer la llamada a su jefe.
-si, por favor.
Tomo su teléfono que descansa entre medio de los asientos y busco el número de Johan, nos conocemos, siempre salimos a tomar algo, tiene nuestra edad.
-hola Oli
-Johan, soy Liam. Te llamo porque Oliver no se siente bien, seguramente no llegue a este turno
Muerdo mi labio inferior con algo de nervios, la mirada de Oliver me está enloqueciendo.
-oh, está bien, que no se preocupe, que se quede en la casa. Cualquier cosa que necesite que me avise.
-bueno, perfecto. Gracias
-cuídalo.
-lo haré
Cortamos y ya me duele el labio, creo que me lo mordí muy fuerte. Paso mi lengua para ver si hay sangre. Y si, hay sangre.
Los ojos de Oliver siguen todos mis movimientos
-baja del auto Liam
Y lo hago. No quiero contradecirlo, es como si le jodí el cerebro, parece otra persona.
Una vez que estoy fuera del auto lo veo bajar también.
Saca sus cosas del asiento trasero y se encamina hacia el pequeño complejo de departamentos. Me quedo quieto por un momento y lo nota.
Gira y solo me mira intensamente otra vez.
Y me apresuro a seguirlo.
No puedo distinguir lo que siento en este momento, es una mezcla de miedo, confusión y emoción.
No sé que va a pasar ahora.
Va a enloquecer? Querrá golpearme? Seguirá besándome?
Tengo la necesidad de correr y tocarlo y a la vez de correr a mi casa.
Estamos cruzando la puerta al interior de su departamento cuando arroja todo lo que lleva en sus manos al sillón y todo sucede en un pestañeo.
Soy empujado con fuerza contra la pared y su boca está en la mía exigiendo, mordiendo, chupando. Una de sus manos tiene mis muñecas esposadas detrás de mi espalda y todo su cuerpo está apretado contra el mío.
Es más grandote que yo, su cuerpo es más ancho y más alto, y más duro.
Dios
Mi cabeza va a estallar.
Nunca imaginé que se sentiría tan bueno estar en esta posición, en esta situación.
Por dios, nunca imaginé que algo así pasaría con Oliver
Con Oliver. Dios
Sus labios son perfectos, suaves, dulces, duros y exigentes a la misma vez.
Su barba me está volviendo loco, trato de soltar mis manos y no me lo permite y se me escapan quejidos y sonidos que no reconozco en mi.
Con una pierna suya separa las mías y se mete así hasta que nuestros p***s se frotan entre sí con la ropa de por medio
Y es la mejor maldita sensación del mundo.
Tengo que separarme para respirar, gritar, mandarlo a la mierda no sé, algo.
-qué sucede Liam? Eh? Es sólo un beso
Por favor, esa voz. Abro los ojos para poder mirarlo. Y me arrepiento. Ese rostro colorado, exitado, esos ojos brillosos e intensos van a perseguirme por el resto de mi vida.
Vuelvo a gemir solo con verlo
-qué me estás haciendo Oli?
-siguiendo con tu juego, no es nada raro no? Quieres que pare?
Me habla frotando todo su cuerpo con el mío, pasa su rostro por el mío como lo haría un gato.
Yo sólo niego. Ya no puedo hablar
-no? No qué?
-no te detengas.
-estás seguro Liam?
Me besa el cuello y por todos lados. Muerde mi piel cerca del hombro, pasa la lengua donde me dejó ardiendo.
-dímelo con seguridad Li. Por que me estas volviendo loco. Esos ruidos que haces me hacen querer comerte completo.
Habla en mi oído de una forma tan sexi.
-no pares Oli. Por favor.
-no sé que estoy haciendo Liam. Pero no vas a salir de aquí hoy sin que te haga gritar un poco.
-Oliver
Le digo su nombre casi sin aire. Voy a morirme así si no hace algo rápido.
Me suelta las manos y las lleva hasta sus labios mientras las masajea donde me tenía agarrado con fuerza y besa mis muñecas.
Las suelta para sacar su camiseta y lo traigo hacia mi tirandole el cabello para besarlo una vez más.