Al día siguiente no tope con Alejandra en el desayuno, seguro ni se levanta aún. Desayuné y me presté para ir a la oficina con mi padre, era incómodo sabiendo lo que había hecho con su esposa, pero a mi favor... ella me buscó. - Que tengas un buen día hija. - Igual papá- pase a mi oficina y él a la suya Estaba revisando el balance financiero cuando tocaron la puerta, pedí que entraran sin desconcentrarme en lo que hacia - Buenos días, jefa- alce la mirada y vi a la pelirroja que tengo como secretaria - Hola, necesitas algo- respondí cortante. - Traía estos papeles para que los firmara, su padre ya lo hizo Se acercó al escritorio para entregarme los papeles, pero no conté con que la muy descarada se sentara en mis piernas - Puedo leer el documento si lo desea- ronroneo Me hice un p

