Tenía un año trabajando en una empresa de venta de repuestos mecánicos, nada sorprendente pero no podía quejarme del pago. A veces sentía que debía buscar algo mejor pero las deudas me hacían agarrarle más cariño al trabajo que tenía, así sea monótono nada emocionante por el cual me alegrara ir todos los días, además del día que cobraba mi sueldo. Sin embargo esto cambió con la llegada de una doctora, anteriormente trabajaba un doctor de avanzada edad que la verdad nadie lo ocupaba, se la pasaba durmiendo. Solo que por obligación de la empresa debía contar con un doctor por cualquier emergencia. A todos nos sorprendió la llegada de la nueva, es que no era para menos, además de joven tenía una belleza que no se podía ocultar. Su cabello ondulado de color n***o y esa piel blanquecina resa

