Capítulo 22

1366 Words

El doctor tenía razón. No era la Ale que yo conocía. Era… la consecuencia de mi mundo derrumbándose. Me acerqué despacio, como si mi sola presencia pudiera quebrarla más. —Ale… —susurré— Estoy aquí. Por un segundo creí que iba a caer de rodillas. Extendí la mano, pero la detuve a centímetros de su piel. No podía tocarla. Me temblaba todo el cuerpo por contener el impulso. —Perdóname —murmuré —. Perdóname por no haberte cuidado… por no haber estado ahí… por… no cuidarlos… Me mordí el labio hasta que me supo a hierro. Me tragué las lágrimas, pero igual me tembló la mandíbula. —No te vayas, Ale. No te atrevas a dejarme. Te lo juro… te lo juro por todo lo que soy… no sé cómo vivir si tú no estás. La máquina del ventilador se movía con un ritmo mecánico, indiferente. Me acerqué un poco m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD