EDWARD Abro la puerta y tomo un gran suspiro -nada como volver a tu hogar- bajo las escaleras del jet privado en el que regresé. -Buenos días joven Edward- -Buenos días Jerson, llévame directo a casa- le digo a mi asistente. Me subo a la camioneta negra esperando ansiosamente llegar lo más pronto posible y abrazarla, la he extrañado mucho, ¡quiero verla ya!. Mi sonrisa es imposible de borrar. Luego de treinta minutos, los más largos de mi vida, llego a casa: me bajo lo más rápido posible, pero manteniendo mi compostura -espero que estés- voy caminando a la puerta principal y como siempre, Sara me recibe -Buenos días Sara- digo con mi cara sonriente. -Joven Edward, creí que llegaría más tarde- -Quise llegar antes, quiero sorprender a Monga, por cierto ¿Dónde está?- sin dejar que me

