Si he conocidos personas con capacidad de hacerme enervar, esas han sido, Bianca y ahora Camelia. Parece que fueron sacadas del mismo molde. De haberse conocido, seguro estoy que se hubieran llevado a la perfección. Personas tercas y voluntariosas, ellas dos. Camelia, que mujer para hacerme enojar con facilidad. No acepta su realidad, no acepta que su negativa solo la hará padecer, porque no estoy dispuesto a ceder ante lo que me propuse. Estoy logrando poco a poco verla sufrir. Silenciosamente he visto como lucha en contra de ella misma, buscando resistirse a mí, se pierde, su voluntad se ve disminuida ante mis arrebatos, termina cediendo al no encontrar sosiego a ese deseo que se apodera de ella con mi insistencia. Parece obsesivo, pero ¿qué he de hacer si cuando la tengo cerca solo qu

