El resto de la jornada discurrió en silencio, Nicoletta insistió en montar. Pero al poco tiempo se dio cuenta de que sus temblores y sollozos le impedían cabalgar con normalidad, por lo que acabó subiendo a la carreta con su madre, sus hermanas y la hermana de Sloan. Este había abandonado la cabecera de la marcha y había cabalgado junto a Nicci y después se mantuvo junto a la carreta. La mayor de las hermanas italianas se negó a comer en todo el día, pese a las insistencias de todos sus familiares. Durante él penúltimo día de jornada Nicoletta prefirió la carreta al caballo y cuando pararon a comer Nicoletta sólo se acercó a las cacerolas que bullían en el fuego para preparar el mejunje del laird, el cual se interesó por cómo se encontraba y la convidó a comer algo, pero ella se apartó del

