–¡SLOAN!–bramó Angelo D'Amico desde su montura–. ¿¡Se puede saber que le has hecho a mi hija!? –Señor, le juro que estaba siendo totalmente respetuoso con su hija, tal y como ella mere... –¡No quiero saber nada!–le interrumpió el italiano–. ¡Más te vale ir a buscarla y traerla ahora mismo si no quieres saber lo que significa la palabra vendetta! –Sí, señor. La traeré de vuelta sana y salva–le aseguró el highlander. Sloan espoleó a Luath y se internó en el bosque por el mismo lugar por que lo había hecho Nicoletta. Al no haber ningún camino por el que discurrir la muchacha había dejado un rastro de ramas partidas a su paso que al hombre le fueron fáciles de seguir. Cabalgó durante varios minutos haciendo a su montura correr a toda la velocidad que podía hasta que escuchó una voz. –¡SUÉ

