Capitulo 8 Su manera de ser me tiene igual de confundida que antes, siempre me deja sin explicaciones, él simplemente se va dejándome más confundida de lo normal. Al día siguiente… La tarde del día de hoy ha llegado sin más, durante este día no he visto al señor frio y arrogante, sinceramente eso ya no se me hace tan extraño como los primeros días, debe ser que me estoy acostumbrando. En fin, las clases de enfermería de Hilda han sido tan eficientes que hoy me ha enseñado a bañar al señor Leonardo, por suerte ya he terminado solo falta cambiarlo. —Quítate los guantes, ve a lavarte las manos para que puedas ayudarme a cambiar al señor Santorell— ordena con amabilidad. Asiento con una sutil sonrisa. Minutos más tarde vuelvo con Hilda quien me espera con paciencia, sin perder más tiempo

