Capitulo 32 Tres días después… Tengo un hambre terrible y una debilidad que no le deseo a nadie. Durante estos días no he tenido la oportunidad de poder idear algo para poder salir, lo único que quiero es ir por esa pulsera y alertar a Santorell, debo hacer que regrese lo antes lo posible. Además del hambre y la debilidad que siento, mi cuerpo no deja de temblar. Debe ser que estoy baja de azúcar, miro a mí alrededor buscando una pequeña esperanza para poder salir. De pronto una luz entra por la puerta de ese sótano. A lo lejos puedo ver como una empleada doméstica junto con la señora Liliana vienen bajando. —Querida perdóname por tardarme tanto—ella menciona a la vez que extiende la mano tomando unas tijeras de la bandeja que trae la empleada en sus manos. Temerosa veo como ella se

