Capitulo 31 —Ahora ya sabes, guarda esa pulsera y llámame por medio de ella no importa la hora, Hay algo que debo preguntar ¿Cómo es que te comunicaste con tu hermana? Tenías un celular por lo visto—niega con la cabeza— ¿Dónde está? ¿Y quién maldita sea te lo dio? — —Si es verdad, tenía uno, pero lo perdí cuando intente escapar, no tengo idea donde, y no me preguntes quien me lo dio, porque no te lo voy a decir, ahora soy yo la que te pido que confíes en mí, no volveré hacerlo te lo prometo, intentare confiar en ti aunque me cueste—resolló hacia mis adentros. —Muy bien muñequita no hagas estupideces en mi ausencia, al parecer mi madre sospecha ya que no para de preguntarme cosas—me deposita un beso en la frente—Me tengo que ir—camina hacia la puerta en donde se queda por unos segundos p

