Capitulo 23 Esas tijeras logran pasar un poco más allá de su piel logrando perforarla, un chorro de sangre sale de pronto de su cuello, en su mirada solo hay firmeza y en su rostro no hay ninguna clase de expresión de dolor. Alfredo encaja más esas tijeras provocando que me asuste. Algo en mi me dice “Tú no eres esto” Esas palabras retumban en mi consciencia una y otra vez, en consecuencia, suelto esas tijeras retrocediendo un paso hacia atrás, reacciono viendo como mis manos al igual que mis labios tiemblan. Trago saliva negando con la cabeza. Aturdida pongo las manos sobre mi cabello en tanto me pongo en cuclillas sobre el suelo. — ¿Qué no ibas a matarme? —Me toma del brazo llevándome a sentar sobre sus piernas—Termina de hacerlo—vuelve a tomar mi mano para poner esas tijeras sobre e

