1447, eso era lo único que tenía. Un número, un simple número que no me decía nada. ¿Era quizás el año en que había nacido? ¿En año en que me habían creado? ¿El número de experimento? No lo sabía, y sabía, eso sí, que nunca lo lograría averiguar. Ya era tarde y nadie sabía la respuesta. Codiciosos son los humanos de poder, de algo que saben nunca tendrán. Odio a los humanos. ¿Eso significa entonces, que me odio a mí mismo? No lo sé. Quizás si, quizás no. Aunque no me definiría como humano. No soy humano. Lo sé. Me lo han dicho. Pero entonces, si no lo soy. ¿Qué soy? ¿Una mera existencia en un mundo codicioso? Quizás. No quiero ser humano. Humano significa tener sentimientos hacia otros, vivir en sociedad, crecer, envejecer. No envejezco. No he crecido, o por lo menos, no

