No sabía en qué momento me había dejado llevar por el cansancio. Me sentía agotado, y adolorido, como si un camión con acoplado hubiese pasado sobre mí. Los parpados me pesaban, pero aun así, me obligué a abrir los ojos. ¿Para qué? Para ver a unas cuantas de esas cosas dirigiéndose hacia el local donde Tobias y yo nos encontrábamos. ¿Tobias? Intenté encontrarlo con la mirada. No podía mover el cuerpo porque parecía que estaba inmovilizado. La oscuridad del lugar me lo impedía y lo único que lograba ver eran aquellas figuras que graznaban y parecía que se quejaban fuera del lugar. No se habían percatado de mi presencia, pero… aun así… ¿Dónde estaba Tobias? Un ruido a mi lado captó mi atención. Habían pateado una lata y un graznido le continuó. Giré mi rostro y allí vi una fig

