Nora: “El día en que cayo cenizas, fue el mismo día en que revivieron los dragones” Apenas abro mis ojos me reciben de vuelta unos azules -¡Nora!- su voz es suave, baja y rasposa. Su estado es lamentable, su ropa hecha girones, manchada. Trato de levantarme y me arrepiento al instante -No te levantes. Te ha aplastado… Lo miro y lágrimas se forman en mis ojos. Me duele… me duele todo… Los recuerdos viajan a mi mente como un mal sueño… Mi cuerpo se retuerce al toser, y cada sacudida la siento como una puñalada en mi pecho, en mi estomago... -Estas vivo… -Si. - el me responde mientras posa suavemente su mano en mi cabeza -Estamos bien.- noto como de vez en cuando el también se soba su brazo, o su pierna. -¿Que ha…?- mi pregunta es interrumpida -Nos ha salvado….- dice mientras

