Khel: Hoy amaneció otra vez lloviendo, no digo que en mi reino no haya época de lluvia, pero ya esto es ridículo. ¡Hey! Cielo, si tú, allá arriba, ¿Quién te ha hecho tanto mal que no paras de lagrimear? Suspiro contra el cristal de la ventana mientras veo las gotas caer. Por alguna razón la lluvia me deprime. Y esta casa me deprime también. Todo es tan pequeño y angosto… literalmente puedo ver la cama de Nora aun acostado en la mía. Así de juntas y pequeñas están las cosas. Se que soy afortunado por vivir en un palacio y quizás suene a un niño mimado por quejarme, pero es que no conozco otras cosas. Toda mi vida la pase en un castillo del cual no salía. He permanecido oculto, ya que al parecer soy la vergüenza de mi padre. Lo poco que se del mundo exterior lo he estudiado en libros.

