Khel:
Nora y Ethan están en el suelo. Yo lo único que puedo hacer es pararme a su lado y tratar de brindarles una falsa protección. Los piratas nos rodean. Pensé que nos atacarían, pero aquel sujeto que se hace llamar "Capitán Rob" mira a mis amigos y les sonríe. Y no solo eso ¡los está felicitando! Y luego procede a pedirle a su tripulación que todos les aplaudan Y no deja de repetirles lo valientes que fueron.
Claro que los aplausos y las felicitaciones no son para mí. Están dirigidos solo para ellos dos. Es decir... ¿Qué hice yo? Claro a mas de lucir como un completo tonto, débil e inútil. Si se me ocurren más sinónimo los diré más adelante.
-A dormir pequeños grumetes- nos dice – mañana hablaremos-
Minutos más tarde en vez de hacernos caminar por la borda como yo creía que haría, pide que nos trasladen a un lindo camarato con ventanas. Y nos ofrecen unas mantas para secarnos.
-¿Podemos confiar en ellos?- la escucho a Nora preguntar por lo bajo una vez la puerta se ha cerrado dejándonos a los tres solos en esa habitación
-Como saberlo...- murmura Ethan mientras se soba el cuello -creo que me golpee muy fuerte-
-Un pirata no es de fiar -intervengo en la conversación. Aun sigo algo incomodo y preferiría que no me notaran.
-Tienes razón- coincide Ethan. -Por el momento no creo que los hayamos engañado. Creo que sabe lo que somos. Pero no quienes somos.- nos mira
- Conoce nuestra naturaleza, pero no nuestra identidad – dice Nora
-En ese caso estamos a salvo por el momento.- razono yo
-Nadie debe decírselos. Seguro ahora mismo nuestras cabezas valen una fortuna. Y cada uno de nuestros reinos tienen los suficientes enemigos en toda Solaris como para querer matarnos, así que no queremos anotarnos a unos cuantos más, y menos si estos son piratas. Así que será mejor mantener la boca cerrada. -
-Una vez lleguemos a tierra firma estaremos a salvo.- les digo
Y antes de darme cuenta tengo la mirada de Nora sobre mí. Sus ojos rosas son mas claros que nunca y eso en contraste con su piel tan blanca me estremece un poco - ¿Q-que...?- pregunto nervioso e incomodo
-No tienes que hablar de eso si no quieres- menciona ella
Se a lo que se refiere. Todo lo que paso allá afuera. No esperaba que este momento llegara. Pero supongo que era inevitable.
-Yo...- luego los miro a los dos intercambiando miradas -Losiento ¿Esta bien?-
-¿Cómo es que existe un vampiro que no puede transformarse?- pregunta Ethan sin inmutarse, honestamente nunca lo he visto contenerse, ni ser delicado cuando tiene alguna duda sobre algo. Y eso que lo conozco hace apenas 4 días.
No creo que pueda fingir con ellos, en especial cuando ya me han visto ser un fracaso.
Suspiro cansado -soy malo usando mis poderes.- resumo – no tengo talento.-
-¿Cómo?- inquiere Ethan – estas por ascender. Tus poderes deberían ser mas grandes que el de todos en tu reino.-
-Mira... en mi... reino – digo – hay un rumor muy fuerte sobre mí. El rumor dice que el hijo del rey, el próximo vampiro a ascender es un completo incompetente. -
-Solo rumores eh... -suelta Ethan malicioso.
Noto como Nora le da un leve golpe con el codo en reprimenda. -Auch- se queja el al instante – esta bien losiento- dice – eso fue... grosero. - luego la mira – cualquiera diría que como eres una chica y futura princesa serias más delicada – le dice el
-Hombres-dice Nora y hace una negativa en su cabeza – ellos y sus estereotipos de como debería ser una chica.- lo mira -Además hace apenas unos días tus ojos reflejaban miedo al verme.-
El titubea – bueno... eso fue antes de descubrir que no tienes poderes aún. - dice. Y ese comentario hace que luego su atención repose en mi – Y al parecer tu estas igual.-
-No es que no los tenga – le digo – solo... no se usarlos. Han contratado a miles de maestros.... Al parecer yo solo... no tengo talento innato.-
-Para aquellos que no nacen con talento natural existe algo llamado perseverancia. Y algún día la persistencia vence al talento cuando este deja de esforzarse e intentarlo. – dice Ethan, y casi creo tomarlo como un consuelo. ¿Acaso me está brindando palabras amables?
-En mi mundo- dice Nora- Mi nana solía decir que cuando alguien con un gran poder cree haber alcanzado todo su potencial, y se cree invencible; ese es el momento en el que deja de mejorar y empieza a retroceder.-
Los miro sin entender
-Lo que queremos decir es que... posiblemente mejores con el tiempo. – dice Ethan
-Hoy no fui útil en nada. - les digo
Ellos se miran en automático como tratando de darse ideas para consolarme.
-Se que soy débil. Pero sé que el exceso de confianza y superioridad a veces no es conveniente. -les digo
–Pero un talento sin confianza no ira a ninguna parte. -dice Nora- Deberías empezar por tenerte fe a ti mismo.-
-Ojala mi padre pensara como tu- le digo -el sí que cree que no serviré para nada, ni seré bueno para el reino o la corona.-
-Tendría que haber alguien que confiaría en ti y tus habilidades...-
-Mi madre- le digo
-Entonces solo debes escucharla a ella. - dice Nora
-Esta muerta.- no se porque se los he contado. O porque siquiera estoy compartiendo partes de mi vida con ellos. Simplemente me dio la sensación de que por primera vez en mucho tiempo, hablar fuera fácil -c-creo que mejor me iré a dormir.- Me acuesto y les doy la espalda, cierro los ojos. Nadie menciona una palabra mas y a la mañana siguiente me despierto por los rayos de luz que se cuelan por la madera
La luz por lo general no me quema, sin embargo, al estar tan hambriento y sentirme algo más débil de lo usual este si que me causa gran incomodidad.
Miro a mi alrededor y noto que Nora y Ethan ya no están acostados. Me paro enseguida de la cama y miro hacia afuera. Trato de enfocar mi audición tal y como me lo había dicho Ethan ayer. Y los noto. Los escucho. Están afuera y están a salvo.
Cuando salgo fuera del camarote el sol me lastima los ojos y retrocedo.
-Eh no te vayas a derretir- dice una voz a mi derecha mientras me estira algo. Cuando enfoco de nuevo mi vista noto que es mi capa. Han logrado recuperarla.
Genial.
Honestamente después de la tormenta de ayer pensé que ya estaría en el fondo del océano.
No pierdo tiempo, y procedo a ponérmela.
-¿Mucho mejor?- pregunta el hombre
Yo solo le asiento
-¿No hablas vampiro?- dice en un tono divertido. Yo no me rio. -Muy bien sígueme.- entonces camino atrás de el hasta que llega hasta mis amigos.
Aunque honestamente no sé en qué momento he empezado a llamarlos así. No es que confiara en ellos, simplemente me he acostumbrado demasiado pronto a sus presencias.
-¡Ya llego su amigo el colmilludo! – ese es el recibimiento que me da el capitán. -Ahora hablemos de cosas importantes.- dice – pero antes. ¡Eh Helko! -grita sobre su hombre -dale a este muchacho su desayuno.- y en ese momento otro sujeto se me acerca y me estira un ave.
La sostengo en mi mano y noto su sangre.
Una gaviota.
Honestamente soy mas selectivo con lo que ingiero. Pero estoy hambriento así que no me quejo. Volteo dándoles la espalda a ellos y me apresuro a succionar la sangre del animal. Esta calienta. Debió morir hace poco.
Una vez termino mi comida. La cual me toma alrededor de 4 minutos, limpio la sangre que se escapa de mis labios con la misma túnica. Lo que sucede es rápido, noto la sangre llenarme y empiezo a sentirme mejor al instante.
-Ahora tienes más color – dice el Capitán
-¿Que desea saber?-la voz de Nora es la que nos ha interrumpido.
-Ya que eres la primera que ha hablado. Quiero saber lo de la bestia. ¿Por qué te miro de esa manera?- esa pregunta me sorprende pero creo recordarlo. Por un momento pensé que yo solo lo había imaginado.
La miro y ella solo mira fijamente al hombre con el parche -Porque ella era humana.-
-¿Humana?- pregunto yo sin poder contenerme
-O al menos lo fue- dice Nora desviando la vista hacia al mar – hace ya mucho tiempo. Sus ojos ahora ya no albergaban bondad. Era como estar al fondo de un recipiente sin poder ver la luz jamás. Ella deseaba morir. De algún u otra forma la liberamos. - concluye
-¿Cómo puedes saber eso? ¿Es cosa de magia de hadas?-
-No es magia- dice Nora – es percepción. Ella conecto conmigo y yo pude leerla a través de su monstruosidad y humanidad. Es un rasgo natural de las hadas. No necesitas tener poderes para hacerlo.-
-Entiendo.- dice el Capitán. – sea como sea. Me salvaron a mi, y a mi tripulación. Estamos en deuda con ustedes tres.-
Esa ultima palabra me sorprende y me hace mirarlo. Porque realmente no es como si hubiera hecho algo que ayudara.
-He hablado con el traidor de allá.- dice lanzándole una mirada iracunda al mercador con el que Ethan había hecho aquel trato. -Yo tomare la parte del dinero que iban a pagarle, ya que es mi barco- dice – sin embargo, para regresarles el favor les prometo llevarlos a tierra sanos y salvos. Hasta los dejare en el punto exacto que deseen embarcar. -
-Nos dirigimos hacia Inacar- dice Ethan
-Perfecto- menciona el -es un buen lugar para esconderse y pasar desapercibidos con tantos troles, ogros, humanoides y cambia formas. -dice, y luego añade.-Solo tengan cuidado con las brujas.-
-Creo que prefieren ser llamados "hechizeros"- dice Nora
-Bla. Bla. Tonterías.- dice restándoles importancia – esas brujas se llevaron mis tres dedos del pie izquierdo.-
-¿Para que querían sus dedos?- preguntó confundido
-Es lo mismo que me he estado preguntando por años.- dice el cuando se endereza y mira hacia el horizonte. -Hay mucho que navegar. Si quieren ayudar ahí hay baldes para fregar el suelo. Mas tarde si tienen hambre solo bajen y saquen algo de los barriles. En este momento mi comida es su comida. -
El se marcha y yo me dispongo a fregar.
En los próximos dos días que pasan, el capitán cuenta sus experiencias que ha vivido en el mar. Y es interesante escuchar sus aventuras, parece un hombre valiente y de alguna forma eso hace que me caiga un poco mejor. Además, me provee un ave cada mañana, tarde y noche.
-Tienes valentía dentro de ti- me dice una noche – solo que no la has descubierto aún. -
-No me diga. ¿Y usted como lo hizo? -
-Hay un momento siempre en la vida de un hombre...-
-o vampiro.- lo interrumpo
-O vampiro- coincide el- un momento en el que debes decidir. Ser un cobarde y esconderte preservando tu vida. O ir a ayudar y salvar el día. Aun cuando sabes que quizás no salgas vivo.-
-usted es consciente que ese día del ataque de la bestia no ayude. No serví para nada.-
-Lo sé. Pero tu me recuerdas a mi- me dice y eso me hace mirarlo – Tampoco me tenia mucha confianza, y no sabia como reaccionar ante el peligro. Pero lo harás algún día. Te lo aseguro vampiro.- dice. Luego levanta su jarrón de ron y se lo toma. El se retira y me deja solo con la oscuridad de la noche y las estrellas.
Mas tarde me adentro al camarote -¿Interrumpo algo?- digo entrando en la habitación-¿Por qué parecían que estaban secreteando?-
-No estamos secreteando- dice Nora tranquilamente. Su serenidad siempre logra contagiarme y hacer que me relaje. Quizás sea un poder de hadas. Se que de verdad aun no los usa, pero es lo que pareciera
-Solo le estaba agradeciendo- dice Ethan – por haberme salvado la vida.-
-Solo te ayude a subir. En realidad tu salvaste la de todos nosotros.- le dice Nora
Vaya, lo que me faltaba. Agradeciéndose mutuamente por salvar la vida de alguien. Aun cuando yo no puedo ni salvar la mía.
-Hoy es el ultimo día en el barco. ¿Cuál es el siguiente paso al desembarcar?- les pregunto
-Suponiendo que aun quisieran que viajemos juntos...- dice Ethan mirándonos -supongo que seria llegar a las colinas de Entauru.-
-Mi reino...- menciono - ¿Cuánto crees que tardaremos en llegar allá?- le pregunto
-No.- me dice – el reino mas cercanos de los tres es el mío. Una vez estemos allá podre ayudarlos a viajar más rápido. Carruajes, caballos. -nos dice
-¿Un reino de lobos?- le digo – no creo que seamos bien recibidos allá. En especial yo.-le menciono- ¿Sabes que hay grupos rebeldes peleando entre nuestras dos razas?. Sin mencionar que nuestros reinos se están peleando los territorios de las zonas salvajes.-
-¡Es el único plan que tengo!- Suelta Ethan algo alterado – estoy haciendo lo mejor que puedo, enserio- dice ahora calmado – igual tendremos que pasar por allí. Si quieres puedes seguir tu camino y rodear mi reino en vez de atravesarlo. Por mi esta bien.- dice, noto como recoge el mapa y lo arroja en su bolsa. Y sin mencionar otra palabra se dispone a dormir sin dirigirnos más la palabra.
No se porque se ha alterado tanto. Honestamente no recuerdo haber dicho algo malo. Sea como sea trato de comprender que el también esta asustado, quizás esta tan perdido como yo.
Miro a Nora y ella solo se encoge de hombros, casi como queriendo decirme "ya que, no hay nada que hacer"
Me acuesto y esa misma noche tengo un sueño.
En mi sueño me encuentro en un carruaje y siento que este se sacude. Uno de mis guardias me asegura que ira a revisar. Tarda demasiado tiempo hasta que otro se ofrece a revisar que paso. Pero ninguno de los dos vuelve. Luego escucho y siento otra sacudida del carruaje y los caballos relinchan. Trato de mirar a través de la ventana de este y noto a un sujeto parado, a lado de uno de mis guardias que está tirado a sus pies, y por alguna razón que desconozco esta vestido como un bufón de la corte. Y cuando va a mirarme simplemente despierto.
Ya es de día y el sol vuelve a filtrarse por las hendiduras, sin embargo, este ya no me molesta.
Cuando los piratas topan puerto Ethan y yo los ayudamos a desembarcar. Se que en algún punto mientras cargamos las cosas me acerco a el para susurrarle unas disculpas por lo de ayer. Una disculpa por cualquiera cosa que le haya dicho a él y lo ofendió sin yo siquiera saberlo. Noto que él se queda quieto casi como analizando mis palabras, solo por unos mini segundos lo veo titubear, casi crédulo, como si no se pudiera creer que yo le estuviera pidiendo disculpas.
-Esta bien.- dice el – no debí sobre reaccionar. Solo estoy algo... nervioso... por todo. Aun estoy lejos de casa. Y aun no sabemos quien nos metió en esa cueva.-
-Estaremos bien mientras estemos juntos – le digo – prometo que esta vez no me congelare. -
El me mira un rato y luego me asiente -cuento contigo, vampiro- me dice. Y esta vez el tono es alegre y divertido. Ya no hay rastros de hostilidad. A diferencia de la primera vez.
Una vez terminamos los tres nos despedimos de toda la tripulación y del capitán. El cual antes de partir le ha regalado a Ethan una brújula -Guíalos a casa chico.- le dice el. Nadie dice nada, es decir no creo que el sepa realmente que estamos yendo a casa. El no debe saber cual es exactamente nuestro destino de viaje. Pero Ethan solo le asiente. Luego su vista cambia a Nora -y tu no dejes que estos chicos se pierdan en el trayecto, a veces nosotros somos unos cabezas huecas. Mantenlos enfocados.-
-Lo hare capitán- dice Nora sonriente
-Y no escondas esos lindos ojos pequeña- sonríe – aquí en este pueblo hay gran variedad de razas. No temas ser quién eres.-
Ella solo le asiente.
-Y en cuanto a ti.- me dice – mantenlos a salvo.- es casi como una prueba de fe
-Lo hare. - se lo aseguro
Nos estamos alejando cuando Rob me llama de nuevo- ¡una cosa más!- me grita
-Ya los alcanzo- les digo y así Nora y Ethan siguen caminando.
Me acerco al capitán al tiempo que el se acerca a mi alejándose de sus hombres. – toma- ha colocado en mi mano algún tipo de volante, o panfleto.
Levanto el papel admirándolo y sin embargo me congelo. Es un anuncio. Uno de... "Se busca"
Siento que me pongo pálido. Lo miro asustado.
-Tranquilo muchacho.- me dice – solo asegúrate que no los descubran. Ya están buscando a tu amigo lobuno. Dile que al menos para el ya no es seguro estarse pavoneando sin una capa. Y en cuanto a ustedes mis príncipes, estoy seguro de que no tardaran en llegar volantes de la princesa Nora, y del príncipe Khel- dice lanzándome una mirada sugestiva – Y la próxima vez no sean tan idiotas para dar sus verdaderos nombres a unos extraños.-
-No lo entiendo...- le digo mirando el panfleto admirando así la cifra muy significativa de oro que hay como recompensa por la entrega del príncipe Ethan.
-¿Qué hay que entender?- me dice
-Usted lo sabía...- murmuro yo – siempre lo supo. ¿Desde cuando?-
-Desde el momento que los vi en mi barco luchando contra la bestia-
-¿Lo supo desde allí?-
-Por algo soy el capitán muchacho.-
-pero... si es así... porque...-
-¿No los entregue?-
-bueno... si.- le digo - ¿por qué no nos delato? Hubiera cobrado una buena cantidad de oro por los tres.-
-no es que la recompensa por ustedes no suene tentadora. Pero hay algo llamado honor.
-¿Un pirata tiene honor?-
-Solo los buenos piratas pequeño vampiro.- dice – ahora hazme un favor y lárgate antes de que me arrepienta y quiera ir por esos doblones de oro. Fuera de mi vista sabandija y no los quiero ver de nuevo de polizones en ninguno de mis barcos.- y así el da media vuelto
Y yo me encuentro sonriendo
Vaya sujeto
Doy media vuelta y corro colina arriba junto con mis compañeros de viaje
-¿Y qué quería el capitán?- me pregunta Ethan
-Solo desearnos buen viaje- les digo
-¿Aun piensan que no se puede confiar en un pirata?- nos pregunta Nora
– No. Claro que se puede. - les digo
Ethan se adelante- bueno. ¿Qué esperan viejos lobos de mar?- dice bromeando – Hay mucho camino por recorrer así que... ¡Apresúrense!-
Nora sonríe y yo rio. Y en ese momento recuerdo lo que sujeto en mi mano izquierda. Noto el volante de "Se Busca". Y me apresuro en arrugarlo lo suficiente y luego a guardármelo en el bolsillo antes de que alguno de los dos lo vea.