***NARRA FLOR*** Cuando regresó Víctor David, a la cafetería por mí y por Sanjuana para irnos al club de lectura, al tomarlo de la mano, noté que tenía su mano inflamada y sus nudillos enrojecidos, lo que me alarmó de inmediato temiendo que él hubiera tenido un problema con Samuel. - Víctor David, ¿Qué te pasó en tu mano? – le pregunté de pronto muy alarmada. - No es nada Flor, me golpee por accidente llegando a mi casa –me respondió él muy tranquilo. - Me preocupas mi amor, ven déjame revisarte – le dije yo tomándolo de la mano con cuidado para entrar de nuevo a la cafetería. - ¿Cómo me has dicho Florecita? – me preguntó Víctor David, muy extrañado. - Te he dicho mi amor – le dije yo sosteniendo lo que dije, provocando que él me abrazara con ternura entre sus brazos. - Tú también e

