Andrea Me estaba preparando para la cena con Miguel, había llamado a la niñera para que quedara con Tomy. Mientras me vestía, sentía una mezcla de nervios y nostalgia. No podía evitar preguntarme si esto era una buena idea. Justo cuando me estaba poniendo los pendientes, mi teléfono sonó. Era Chris. —Hola, mi amor. ¿Cómo estás? —dijo, su voz cálida y reconfortante, pero sentí un nudo en el estómago. Le había pedido sinceridad y nada de mentiras, y me sentía que lo estaba traicionando por salir con Miguel. Traté de calmarme antes de responder. —Estoy bien, voy de salida a cenar con un amigo —mis palabras salieron apuradas, casi como una confesión. Hubo una pausa al otro lado de la línea. —¿Un amigo? —preguntó él y sentí la tensión a través del teléfono. —Sí, —suspiré —iré con Mig

