– ¿Pa-Patrick? – Puedes tomar asiento– me dirige con su mano a la silla en frente de él. – Qué…¿Qué significa esto?–sigo de pie observándolo. – ¿No vas a obedecer la invitación de tu jefe?–Me deja fría con sus palabras e incontrolablemente obedezco sentándome, sin retirar mi mirada sobre él. Entrelaza sus manos con los codos apoyados en la mesa y con su dedo pulgar inicia a rozar su labio en un vaivén, mientras me observaba penetrantemente. Sin duda se veía tan sexy, pero a la vez me estaba incomodando a morir. Era obvio que él era consiente de mi sorprendido rostro y haciendo una sonrisa pícara, me dice. –Bien Señorita Norly, ¿Cómo le parece su nuevo lugar de trabajo? –Ehh… bien.–Respondo a penas. – No se le ve muy emocionada, ¿Se está arrepintiendo de haber aceptado la oferta

