En la mansión Carvajal Anahi Con las chicas estamos pasando superbién, las risas y bromas van y vienen, me siento relajada y contenta, la casa es hermosa y tiene espacios para compartir muy acogedores, ahora estamos en la sala, las chicas toman vino, mientras yo tomo cócteles sin alcohol. — Ustedes son las mejores. — Ríe a carcajadas. — los chicos están sufriendo. — Sin parar de reír, comenta Carla. — Cállate! Obvio no, a ellos les gusta. Además, las recompensas son buenísimas. — Volvemos a reír las tres ante el comentario de Paula. — Hablar contigo es como hablar siempre de sexo. — Niego y tomo de mi bebida, Carla imita mi acción y Paula me pega en el hombro. — Quien te escucha, tú estás embarazada y me imagino que cuando no te dan te subes por las paredes, pobre Alejandro. — Me son

