—Cierto. —Lillian asintió. Estos dos no eran la compañía que necesitaba. Se disculpó y se fue sin apenas probar el primer plato. No tenía hambre. Constance tenía razón. Lillian se sentía sola. Mientras Lillian caminaba por el largo pasillo de temática acuática, creyó ver algo moviéndose a más de cien metros de distancia. Se detuvo y miró, pero la sombra desapareció enseguida. Probablemente era un robot de mantenimiento. Suspiró y regresó a su habitación. ~~ "¡¿ Qué?!" Kapnos estaba en su forma de Delores. Estaba desnuda en una cama en una habitación del piso ciento cuarenta y nueve. George, también desnudo, estaba sentado a su lado. Ella le acariciaba la polla con ambas manos mientras él le contaba lo que había pasado con su madre. "¿De verdad se quitó el guante y te agarró la mano?" —

