CAPÍTULO 29

1375 Words

–No, Adriano. No entiendes. ¿Puedes pedir un coche? No sé dónde está mi móvil. –Aquí está. Toma –dijo Adriano, alcanzando mi bolso que se encontraba sobre una de las mesitas que tenía el apartamento pura y exclusivamente decorativas. –¿Puedes decirme qué es lo que vas a hacer? Me miraba dolido, como si se terminara todo allí. No pude aguantar más contemplar esa expresión. –Necesito volver a casa. Puedes acompañarme, pero dormiré allí. ¿Puedes no hacer más preguntas hasta llegar allí? Prometo contarte todo. –Sí, claro. De acuerdo –se apresuró a decir. Me moví despacio hacia donde él se encontraba, con mi bolso en sus manos, y tomé mis cosas. Nos dirigimos en silencio hasta mi apartamento. No sabía qué iba a decirle, no sabía cómo iba a reaccionar al ver a una mujer enorme con alas ne

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD