Capítulo 46: Podría ser yo

2165 Words

XLVI Sacando la pequeñita prenda de esa preciosa y adornada caja de listones plateados, Mary sonreía conmovida, casi llorando. Ese mameluco que simulaba un panda era de las cosas más hermosas que había visto y que su bebé iba a usar todo lo que le fuera posible. Miró a Melissa con lágrimas en los ojos, que traía un par de platos con fruta. —Dios, Melissa… ¿Cómo es que sabes siempre lo que quiero y no puedo comprar? —preguntó la joven madre viéndola con nostalgia. —No es que lo sepa —respondió ella sintiendo un escalofrío—. Solo que es obvio que esas cosas te recuerdan a Nathaniel, casi todas tienen colores oscuros, pero son hermosas. Mary abrazó esa pequeña prenda y se soltó a llorar. Era ahora su pasatiempo favorito, las hormonas de la alegría estaban en una huelga dentro de su cuerpo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD