Me quedé anonadada por el despliegue de lujo y sofisticación del Club Cataleya. Las paredes estaban decoradas con paneles de madera oscura y terciopelo, creando un ambiente misterioso y sensual. La iluminación era tenue, con luces indirectas que acentuaban los detalles dorados y el diseño elegante del lugar. Los muebles de cuero n***o y las mesas de mármol brillaban bajo la suave luz, mientras los candelabros modernos colgaban del techo, añadiendo un toque de elegancia contemporánea. El lugar estaba lleno de gente vestida con trajes caros y vestidos deslumbrantes. Los hombres llevaban trajes a medida, algunos con corbatas perfectamente anudadas y otros con el estilo más relajado, pero igualmente caro. Las mujeres lucían vestidos de alta costura, sus joyas brillaban con cada movimiento, re

