47

679 Words
Liora Sentarme con Ronan en el sofá no es tan incómodo como pensaba. Me siento cómoda en su presencia, pero escuchar que está desarrollando sentimientos por mí es mucho para asimilar. Sé que hay una fuerte atracción entre nosotros. Yo la siento… y él también. Pero con mi alma gemela en escena, nunca podremos estar juntos. Ronan no deja de mencionar la palabra “potencial” en referencia a mi alma gemela. No entiendo por qué un completo desconocido mentiría sobre haber encontrado a su pareja destinada. No tiene sentido. Lo único que sé es que mi vida parece una montaña rusa que no se detiene… y yo solo quiero bajarme. Es demasiado. Escuchar a Ronan admitir que no tiene familia me rompe algo por dentro. Entiendo ese vacío. Lo conozco demasiado bien. Quizás por eso nos atraemos… dos ruinas intentando sostenerse en pie. Tomo el bloc de notas, escribo y se lo paso. “¿Qué pasó con tu familia?” Él lee en voz baja y yo asiento. —Bueno, lobita… mi hermanita fue secuestrada por una red de cambiaformas hace siete años. Era joven, como tú. Desapareció durante meses. Nunca pudimos encontrarla… y un día su cuerpo apareció en una zanja, al lado de la carretera. Tirada como basura… porque ya no la querían. Su voz no se rompe… pero algo dentro de él sí. —Era hermosa. La luz de cualquier lugar. Tan etérea, tan libre… alguien se la llevó y la destrozó… y yo no pude hacer nada. Aprieta los puños. La culpa le muerde como un animal que nunca duerme. —Se llamaba Emily. Tenía unos ojos marrones profundos, casi negros… y una marca de nacimiento en forma de media luna detrás de— Me incorporo de golpe. Mi corazón se detiene. Le agarro la muñeca y señalo detrás de mi oreja derecha. Ronan se queda congelado. Su respiración se corta. —¿Conocías a su loba? Asiento. Le arrebato el bloc y escribo con manos temblorosas. “Ella estaba conmigo cuando me encontraste. Era la única amiga que tenía. Siempre hablaba conmigo… no se callaba nunca. No le importaba meterse en problemas. Siempre decía que saldríamos juntas. Siempre hablaba de su familia… de su hermano mayor. Decía que me gustaría.” Levanto la mirada. “Supongo que tenía razón.” Ronan repite mis palabras en voz baja, como si necesitara oírlas para creerlas. Sus ojos brillan… pero no aparta la mirada de mí. —Eso… eso suena exactamente como mi Emily. Se le escapa una lágrima. Rápida. Traicionera. La borra al instante, como si negar el dolor fuera suficiente para dominarlo. —Me alegra que se tuvieran la una a la otra. Tomo el bloc otra vez. “Me alegra que no haya sufrido tanto como yo. Sé que no cambia nada… pero puedes quedarte con eso.” Él asiente, despacio. —Sí, lobita… yo también me aferro a eso. Hace una pausa. Una de esas pausas que pesan. —Pero saber lo que viviste… y pensar que ella también pasó por algo parecido… —niega con la cabeza— es difícil de soportar. Su mano se posa sobre mi rodilla. Firme. Cálida. Real. —Por eso ya no tengo padres… pero esa es otra historia. El silencio cae entre nosotros, denso, cargado de cosas que ninguno puede decir todavía. —Debería irme —murmura finalmente—. Solo quería que supieras cómo me siento. No para presionarte… ni para influenciarte. Sus ojos se clavan en los míos. —Si ese cambiaformas es tu pareja destinada… quiero que seas feliz. Aunque eso signifique cambiar lo que hay entre nosotros. Duele. Y se nota que a él también. —Podría preguntarte más sobre Emily… pero no ahora. Se levanta. —Espero que entiendas por qué encontrar al responsable de lo que te hicieron es tan importante para mí. Necesito respuestas… para que esto no vuelva a pasar. Asiento. Porque en ese momento… no hay palabras suficientes. Solo dos sobrevivientes… compartiendo un dolor que ahora tiene el mismo nombre. Y eso lo cambia todo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD