Cap 24

707 Words
. Capítulo 24 RONAN Camino por el pasillo hacia mis habitaciones con la mandíbula apretada. Vaya noche de mierda. Cristina necesita entender, de una vez por todas, cuál es su lugar. Siempre creímos estar en la misma página: cercanía, sí; derechos compartidos, también; sentimientos… no. Fue ella quien habló primero de mantenerlo simple, sin ataduras. Ahora parece haber olvidado su propia propuesta, o peor, haberla reinterpretado a su conveniencia. Me detengo un segundo antes de entrar y cierro los ojos. No. No estoy exagerando. Lo que hizo esta noche cruzó una línea clara. Envío un enlace mental firme, afilado, que recorre toda la manada como un latigazo contenido. Nadie sube a mi piso sin mi autorización. Nadie se acerca a las habitaciones de invitados a menos que yo lo solicite expresamente. Las habitaciones contiguas a las mías están fuera de límites. Punto. Cierro el enlace sin esperar respuestas. Entro a mi dormitorio y empiezo a desvestirme con movimientos automáticos. Tengo trabajo pendiente, informes que revisar, decisiones que tomar… pero el cansancio me cae encima como una losa. —¿Qué fue ese decreto real, su alteza? —la voz mental de Carson aparece casi de inmediato, cargada de ironía. —Cristina fue a la habitación de Liora mientras cenábamos —respondo, seco. —Oh… mierda. —hace una pausa—. Eso nunca termina bien. Déjame adivinar: ahora está llorando, destrozando algo y fantaseando con asesinar a tu pequeña loba. —Cristina no está loca —gruño—. Solo necesitaba que le recordaran que soy su alfa. Y que le ordené, explícitamente, mantenerse lejos de Liora. Hablaré con ella mañana. El silencio dura medio segundo. —¿Le dijiste que se alejara… y fue igual? —Carson suena menos burlón ahora—. Ronan, eso es desafiar una orden directa. Esa mujer está peligrosamente obsesionada contigo. Mantén tu pene lejos de ella si no quieres un desastre. —No pienso acercarla a Liora —respondo con frialdad—. Eso no va a pasar. —Bien. Porque esa chica tiene la nariz tan metida en tu trasero que me sorprende no verla cuando bostezas. —Se ríe—. Ahora, si me disculpas, tengo un trío al que asistir. Corto el enlace sin responder. Por supuesto que tiene un trío. Probablemente él mismo envió las invitaciones. Camino hacia el armario cuando algo me detiene. Un sonido. Tan leve que podría ser mi imaginación… pero no lo es. Inclino la cabeza hacia la pared contigua. Me acerco despacio, conteniendo la respiración. Escucho. El silencio vuelve… y justo cuando estoy a punto de apartarme, lo oigo otra vez. Un gemido bajo. Contenido. Real. Mi pulso se acelera. ¿Está… gimiendo? Barak se despierta de inmediato, alerta, curioso. Inhalo con más atención y entonces lo percibo: lavanda, jabón… y un rastro inequívoco de excitación. Maldita sea. Así que Liora sí puede emitir sonidos. No es que no pueda… es que elige no hacerlo. Mutismo selectivo. La confirmación llega acompañada de una sensación extraña en el pecho, una mezcla de alivio y algo peligrosamente cercano al deseo. El agua corre al otro lado de la pared. Mi mente une las piezas demasiado rápido. Se excitó. Después de nuestro abrazo. Después de ese estúpido beso que le di en la coronilla. Aprieto los dientes. ¿Qué demonios estaba pensando? Soy el alfa. Tengo que ser cuidadoso. Extremadamente cuidadoso. Liora está sanando, reconstruyéndose desde los escombros. Está traumatizada. Vulnerable. Lo último que necesito es cruzar un límite, siquiera sin querer. No puedo confundir protección con posesión. No puedo permitir que mi instinto se adelante a mi razón. Barak gruñe bajo, inquieto. —No —murmuro en voz baja—. Tranquilo. Me obligo a dar un paso atrás, a alejarme de la pared, a respetar ese espacio invisible que ella necesita… aunque cada fibra de mi cuerpo quiera lo contrario. No haré nada que la confunda. No haré nada que la haga sentir en deuda. No haré nada que se parezca, siquiera de lejos, a aprovecharme de su dolor. Ni siquiera por accidente. Y aun así… mientras me acuesto, con el eco de ese gemido todavía vibrando en mis oídos, sé que algo ha cambiado. Para ella. Y, peligrosamente, también para mí.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD