—Eres tan apuesto, Seth —le dije acercándome a él, después de haber encontrado el valor suficiente para hacerlo en mi estado de ebriedad. Sus ojos me veían con curiosidad, pero aun así no se movió—. Y tan inocente. ¿No te das cuenta de todo lo que he hecho para llamar tu atención? Rodee su cuello con mis manos y lo besé. Fue un beso suave, sólo mantuve mis labios presionados con los suyos, pues él simplemente se quedó inmóvil. Pero de pronto, sus manos llegaron a mi rostro y sus labios se abrieron, en respuesta a mi beso. Su lengua invadió mi boca y jadee, aferrándome fuerte a su cuello. Me sentía llegar a las nubes ante la salvaje respuesta de parte de Seth. Pues ese pequeño beso inocente se había convertido en uno posesivo. Me aleje de él sonriendo, caminando de espaldas para continuar

