Mi amigo se acercó a la casa con sus padres que parecían estar tranquilos, pero prácticamente corrían hacia la puerta, escuché a mi amigo subir las escaleras y abrir todas las puertas de golpe. - ¡Sasha! ¡Ashley! ¡¿Dónde están? - Su voz era bastante fuerte y se notaba que estaba extremadamente preocupado por nosotras. -¡Aquí! - Toda la silla que estaba atrancando la puerta del baño donde estaba mi amiga, en cuanto le abrí ella salió disparada a mis brazos. -Todo está bien, ellos ya llegaron. Vamos a salir o si no Alex puede que abra un boquete en las paredes hasta que dé con nosotras. - Ella rio y me soltó. Movimientos rápidos todas las cosas de la puerta y en cuanto quité el seguro Alex la abrió para abrazarnos a las dos con fuerza. -Estamos bien. Gracias por venir. - Le di palmaditas

