Luego de desayunar habían hecho algunas compras online tal y como prometió Pedra y después le dió un tour por la casa y sí, tenían piscina. Y ella se sintió feliz como una niña. — ¿Te gusta nadar Kayla? — preguntó la mujer sonriendo al ver su emoción evidente. — Si, pero no suelo hacerlo...no se que te ha dicho tu jefe de mi — dijo avergonzada. Pedra tomó su hombro con calidez. — Solo que te haga sentir cómoda. Me alegra que hayamos comprado ese traje de baño del que no estabas convencida...— la mujer hizo una pausa pensativa — Nikolai no es malo...solo un poco impetuoso. Aprovecha y descansa, tómalo como vacaciones — sugirió la mujer de forma compasiva. Ella aún estaba curiosa acerca de sus funciones como 'huésped', si era que debía hacer algo más aparte de esperarlo para tener sexo,

