Ella no estaba segura de porqué él insistió en llevarla como acompañante a ese evento, incluso le dió dinero para un vestido y para que se arreglase, y ella accedió con temor pues quería estar a la altura de las circunstancias y no sabía bien cómo hacerlo. Kayla no era buena realmente eligiendo atuendos, su ropa era de segunda o de rebajas, así que le hubiese gustado contar con la ayuda de alguna de las chicas del club, aunque seguramente hubiese terminado con una telita minúscula que no dejaría nada a la imaginación. Al final le pidió ayuda a Pedra que no solo la acompañó sino que la llevó a una boutique fina donde trabajaba una amiga de ella. Luego de probarse varias cosas se decidió por un vestido sencillo pero elegante. De seda en color n***o largo hasta los pies que colgaba de dos

