Había llegado la fecha de vencimiento de su acuerdo y sin embargo Niko no hizo ningún gesto ni intento de sacarla de su casa. Ante ésto ella un día le dijo que debía ir al hotel donde vivía para pagar la renta y ver cómo estaban las cosas por lo tanto él se ofreció a llevarla al lugar. Al llegar al sitio, que era un hotel de mala muerte, y entrar... ella se sintió un poco avergonzada ya que claramente no estaba a la altura de lo que él estaba acostumbrado. Sin embargo se sorprendió muchísimo cuando él le dijo, —Yo crecí en un lugar no muy diferente de éste— Niko se había dado cuenta de la vergüenza de la muchacha. Y de alguna manera quiso hacerla sentir mejor... Ella lo miró completamente sorprendida. — No entiendo... pensé que siempre habías tenido dinero...— le dijo ella confusa.

