Minerva 16

1440 Words

Minerva y su abuela Teresa escucharon la última misa de la tarde. Luego esperaron hasta que todos se marcharan, pues a Minerva le daba vergüenza, ya que la confesión era algo impopular entre las jovencitas. El confesionario estaba localizado en la nave crucero de la derecha, cuya penumbra absoluta era evitada por unas lanzas de luz que entraban por los vitrales de una pared y se clavaban en el suelo de piedra, dotando de luz propia a las motas de polvo que levitaban. El confesionario tenía dos cubículos. El padre Esteban entró al de la izquierda, cerrando la puerta tras de sí. Minerva entró al de la derecha, cerró la cortina de terciopelo rojo y se arrodilló sobre el reclinatorio, con el arco de su cintura bien pronunciado, la espalda erguida y las palmas de las manos unidas delante de

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD