Cuando me desperté en la mañana sentí el vacío junto a mí. Me levanté y me di una ducha, al salir, revisé mi teléfono antes de vestirme, pero no había ningún mensaje de Vincent, aunque si uno de Kristie y Mario. No contesté y me vestí. No había desayunado aun, pero tampoco tenía hambre. La preocupación estaba invadiéndome. Si Vincent no me había llamado era porque ella no había muerto ¿no? Ni siquiera sabía qué pensar y no quería llamarlo ahora. Si me necesitaba, me iba a buscaría. Al menos eso esperaba. Él podía no necesitarme, pero yo sí, Vincent era fuerte, yo no y cada vez eso se notaba más. Fui a la cocina y me preparé un poco más de café, busqué mi celular y le envié un mensaje a Mario diciéndole que todo estaba bien. No quería hablar con nadie, pero, aun así, marqué el nú

