Cuando Kristie me vio sonrió, dándome un saludó probablemente demasiado emocionado. Le di una sonrisa falsa y me fui a sentar con ella en el taburete. La música estaba muy alta y había mucha gente bailando. El barman me saludó, ya lo conocía de todas la veces que había venido aquí. Le pedí un trago de tequila, Kristie alzó sus cejas sorprendida, pero no me importó. Nada me importaba esta noche. Ella estaba bien vestida, tenía un vestido azul eléctrico que llamaba mucho la atención, vi un par de chicos comerla con la mirada, pero Kris estabas ignorándolos. Cuando el barman me entregó mi trago lo tomé de golpe, no me detuve por el limón, no lo necesitaba. —Así que…¿qué te pasa? —preguntó mi mejor amiga cuando terminé con el tequila— Mayormente no tomas tequila. —Vincent —respo

