Un año después estaba yo frente a la casa de mis padres. Mi padre me había abrazado apenas me vio en el aeropuerto, diciéndome lo mucho que me había extrañado, regañándome por irme tanto tiempo y rogándome que no me fuera de nuevo. No mentía cuando dije que estaba feliz por eso, mi ausencia pareció haber puesto a mi padre más blandengue. Nunca imaginé que me extrañará tanto, él siempre fue distante, pero ahora eso había cambiado. Cuando vio a su nieta sus ojos se llenaron, pero los limpió rápidamente y la saludó con cariño. Ella era muy mona y en todo el camino hasta casa, se llevó super bien con él. No podía creer que estuviera de vuelta; había pasado un año y medio desde la última vez que estuve en casa y de cierta forma, se sentía extraño. Volver al lugar en donde Vincent y yo

